Cero en Conducta finaliza experiencia virtual de formación en torno a la enseñanza del cine en la escuela

Por primera vez el electivo de profundización impartido por el Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI) y la Facultad de Filosofía y Humanidades (FyH) de la Universidad de Chile, se realizó en modalidad online producto de la pandemia. Es la cuarta versión del curso que se hace para estudiantes de último año de pedagogía.

El electivo “Cine y educación” impartido entre el proyecto “Cero en Conducta” (CEC) del Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI) y el Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la Universidad de Chile llegó a su fin tras catorce sesiones dictadas por primera vez de manera online debido a la emergencia sanitaria. El y las docentes a cargo fueron Ernesto Águila, profesor del DEP, Constanza Contreras, coordinadora de proyectos audiovisuales del ICEI, e Isidora Gálvez, artista visual.

Los y las participantes destacan que la metodología para la enseñanza del cine propuesta por CEC al ser llevada a la modalidad de aula virtual, sí logró el objetivo del curso que contempla que las y los estudiantes logren incorporar diferentes herramientas ligadas al cine en sus futuras labores como docentes. No obstante, enseñar cine en este contexto no está exento de desafíos pedagógicos importantes de atender. Por una parte, quienes participan en el electivo se ven interpelados/as a generar un encuentro en torno a la enseñanza del cine en tanto al arte como una materia relegada en el currículo escolar. Además, se debe considerar que el electivo busca generar una reflexión autobiográfica respecto al cine y a partir de esa explicitación, se realizan los ejercicios de creación.

El profesor del DEP, Ernesto Águila, valora positivamente la experiencia del curso durante esta época de pandemia y el efecto que tiene en sus alumnos/as, “ha sido una experiencia muy interesante y distinta. El enfoque del curso tiene un eje central en la idea de «hacer cine». Ello se trabaja a través de distintos dispositivos y ha permitido o facilitado la expresión de sensaciones, emociones e ideas asociadas a estos tiempos de encierro y enfermedad. El curso según lo que expresan los propios estudiantes se ha convertido en un medio de expresión de este tiempo.”

El curso inició sus clases el 15 de abril a través de la plataforma de videollamadas Zoom con quince estudiantes inscritos. Constanza Contreras, coordinadora de proyectos audiovisuales del ICEI y profesora del electivo, afirma que “en general hubo una alta asistencia a cada clase, nunca tuvimos menos de 10 participantes”. Atendiendo a las condiciones de equipos y conectividad los y las estudiantes  permanecen con sus cámaras y micrófonos apagados. Para realizar el visionado de los trabajos y generar una clase fluida, se les envía un link por el chat, y cada estudiante ve por su cuenta la obra para luego comentar con el resto de la clase.

Consuelo Pérez, alumna de pedagogía, cuenta que decidió entrar a ”Cine y educación” debido a que “el cine para mi es una forma de conocer y reconocer aspectos tanto de mi vida personal como de otras culturas o historias, que no conocería por cuenta propia. Por otro lado, la educación tiene mucho de lo anterior, es un proceso de aprendizaje y autoconocimiento, por lo tanto conectar las dos cosas me pareció interesante”.

El estudiante Sebastián Oyander afirma que pudo haber sido mejor si el curso no tuviese que ser desarrollado en confinamiento, pero considera queha sido la clase que mejor se adaptó a la situación actual, “pese a las limitaciones, la he pasado bien grabando en este contexto y comentando los trabajos de mis compañeras/as, además de que es un grupo muy ameno con el que se ha dado fácil las conversaciones. En general es el curso que más he disfrutado en este formato”.

Refiriéndose al valor de los conocimientos impartidos por el curso, la estudiante Manuela Rioseco comenta lo siguiente: “me ayudará a recordar que el cine en las salas de clases puede servir no solo como una forma más disciplinar, por ejemplo, de trabajar la historia y generar más interés, sino que también como una herramienta creativa humana, que permite a estudiantes pensar y desarrollar esa misma creatividad e interés por las formas audiovisuales, posicionándose como sujetos creadores”.

Las últimas dos clases fueron dedicadas al visionado del trabajo final del curso, el cual consistía en realizar una carta visual dirigida a un destinatario en particular, con una duración máxima de tres minutos, más la grabación de imágenes propias.

A continuación la carta visual de Manuela Rioseco:

Cero en Conducta finaliza experiencia virtual de formación en torno a la enseñanza del cine en la escuela
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